|

|
La Iglesia de Dios en México, consciente del avance y desarrollo de la sociedad, la cultura, la tecnología y la urbanización que influyen en el pensamiento y costumbres de la comunidad mundial, y nuestro país no es la excepción, prepara a los llamados del Señor para la labor ministerial del pastorado, con estas variables en mente. Bajo un currículum de asignaturas teóricas y prácticas se pretende llevar al estudiante al pastorado en un proceso formativo personal e intelectual, que le permita responder a las demandas y necesidades de la sociedad en las ciudades. Las herramientas como la Hermenéutica, la Homilética, la Teología, la Historia, las Relaciones Humanas, enfatizando las clases de Biblia e incluyendo algunas de la rama de la Sociología, son solamente muestras de la diversidad de enfoques que repercuten en el desarrollo del ministerio y que todo estudiante serio aprovechará para su ejercicio pastoral.
Por otra parte, en cada carrera de Sebime, se incluyen prácticas en diferentes ministerios, colaborando en las iglesias locales, campañas, congresos, enseñanzas, hospitales, cárceles, teatro, infantil, juvenil, etc. Toda esta praxis nos ayuda para moldear el perfil de un ministro experimentado en diversas áreas. Sebime se fortalece día con día en la visión que Dios nos confió de prepararle siervos que sean capaces y tengan las herramientas para enfrentar el desafío de un mundo sin Dios y en crisis.
|
|
|
|

|
Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el pueblo de Dios ha expresado su alegría a través del canto acompañado de instrumentos. La iglesia a partir de la Reforma ha desarrollado una cultura musical usando los recursos de cada cultura, y el movimiento Pentecostal ha contribuido a un incremento exponencial del uso del canto y de la música para expresar su agradecimiento a Dios a través de la alabanza. Las buenas intenciones, sin embargo, no han sido suficientes para mantener la pureza de la alabanza. La imitación irresponsable de estilos paganos, la utilización indiscriminada de los instrumento y equipo, así como el uso acrítico de las palabras usadas, no siempre pueden ser calificados como bíblicos o teológicamente correctos.
Es por esto que hemos creado la licenciatura en ministerio musical, con el propósito de entrenar en las destrezas musicales, desarrollar las habilidades para cantar y dirigir y en adición a esto, crear un estilo o cultura de alabanza que coadyuve para que nuestra alabanza sea conducente a la adoración en espíritu y en verdad que somos llamados a ofrecer a nuestro Dios. Para el logro de este objetivo ofrecemos dos especialidades: Piano y Canto. Todo estudiante de la carrera de música, independientemente de la especialidad, tiene que aprobar un mínimo dominio del piano que lo capacita para poder enseñar canto y dirigir alabanza con propiedad. De la misma manera todo estudiante toma clase de canto y conducción. La especialidad consiste en un dominio mayor en el área que haya escogido. Sin descuidar la necesidad de ser excelentes, el énfasis de esta carrera está en la palabra ministerio. No tenemos como objetivo formar concertistas. Nuestro objetivo es forjar ministros de alabanza que también puedan enseñar y predicar el Evangelio de Jesucristo. Consecuentemente, el currículo de esta licenciatura incluye 15 horas semestre de clases en el área de educación y 18 horas semestre en el área de pastoral incluyendo una clase de homilética. Esto significa que el graduado de este programa podrá servir en adición a su ministerio musical como pastor asistente, director educacional o juvenil.
Los requisitos para obtener la licenciatura en ministerio musical se pueden cumplir en ocho semestres. Sin embargo, siendo que hay exámenes de dominio mínimo en las destrezas musicales, quien no tiene experiencia previa en el campo de la música es posible que requiera de un año adicional o más para satisfacer los requerimientos de graduación. El talento sumado a la disciplina para el diario ensayo o práctica determinarán el tiempo que el alumno necesite para concluir exitosamente sus estudios.
|
|
|
|
|