La importancia de la Hermenéutica

Por Lic. David Navarro N. 2005-03-06

¿Cómo se sentiría usted si le pidieran que escribiera un artículo para cierta publicación y al leer el ejemplar se encontrara con que su mensaje ha sido cambiado? Habiéndose tomado el tiempo necesario, escogiendo las palabras y redactando con propiedad para evitar confusiones, pero ahora delante de usted está un artículo con su nombre que no dice lo que usted “dijo”... Ahora imagínese a nuestro Dios habiendo tomado siglos y siglos, ungiendo hombres y mujeres, dirigiendo a través de su santo Espíritu sus mentes para redactar el sentir de Su corazón, para plasmar cuidadosamente el mensaje de Redención para la humanidad y que éste traspasara la historia, las culturas, los idiomas y dialectos, para que un individuo que se llama ministro de Dios predique en Su nombre una palabra que Él no dijo, o que no guarda el sentido de lo que Él quiso decirnos... ¿frustrante no? Esta es una de las muchas razones por las cuales debemos ocuparnos para profundizar con el fin de comprender (lo más posible) el mensaje de Dios a través de Su Palabra para nuestro tiempo y nuestra sociedad. Dios aún está interesado en tratar con el hombre y sacarlo de las tinieblas a la luz, para eso utiliza instrumentos humanos, pero según su decreto Él no tendrá por inocente a aquél que pretende servirle indolentemente (Jer. 48:10). Esta es una de las razones para retomar la hermenéutica, palabra un tanto extraña que en palabras sencillas significa la técnica para comprender lo que los “santos hombres de Dios” escribieron en el libro sagrado, y de esa manera tener la suficiente autoridad para proclamar Su palabra. Es triste que muchos púlpitos en la actualidad estén predicando palabras que difícilmente reflejan la realidad de “estar en lo secreto” (Jer. 23:22) de Dios, sino más bien conclusiones humanas y adaptaciones convenientes para respaldar puntos nacidos en la mente del predicador y no de Dios.